CONTRAPESO Y CONGRUENCIA (2/2)
Etelberto Cruz Loeza.
Continúo: En el juego de dimes y diretes sobre este hecho, el desabasto de medicamentos y las limitaciones de material de curación+cirugía con el agregado de la realidad – declarada por derechohabientes y personal del mismo Instituto – inicialmente negado por el titular del Ejecutivo federal, mas ante la imposibilidad de tapar el sol con un dedo, finalmente aceptada por AMLO: desabasto de medicamentos, detención+recorte de recursos que limita su funcionamiento y expansión del sistema médico hospitalario, se usó el San Benito de siempre: corrupción, austeridad y la información del modo operandi: contratos legales, pero se compran dos terceras partes y la tercera parte se adquiere como de emergencia y se pagan hasta un 100% de sobreprecio.
Sobre esto se ha hablado demasiado, sólo transcribo palabras de Joel, taxista en Huatulco, recogidas por Javier Solórzano Sinzer y registradas en su columna QUEBRADERO, publicada por RAZÓN, en su edición del pasado 20 de mayo: (Se refiere a la cancelación de las obras del nuevo aeropuerto en Texcoco):“si había tanta corrupción como dice, debió meter a la cárcel a los corruptos y hacer que devolvieran lo que se robaron. Lo único que va a hacer es gastar de más”…Se repite el esquema: si existe tanta corrupción, pues que proceda, investigue y lleve a la justicia a los corruptos. ¡Pa’qué tanto brinco!
Y hago mías las palabras de Enrique de la Madrid Cordero: El presidente tiene una buena intención. El problema es ya la instrumentación; No se trata de si la casa tiene fisuras, llegar a tirarla; se trata de arreglarla y menos si la tiras y no tienes dónde vivir. Entonces, en lo que tenemos diferencias algunos, no es en el objetivo, que es un país más justo, con menor corrupción, sobre todo mucho más seguro, en eso estamos todos de acuerdo. En lo que no estamos de acuerdo es en los modos, en las formas. Cuando para curar al paciente pones en riesgo su vida, no es el camino correcto. (Publicada en LA RAZÓN. 17- mayo-2019)
Con la salud no se juega. Con esto del combate a la corrupción y los ahorros, nos puede pasar lo que al caballo del gringo: Quiso acostumbrarlo tanto a no comer… ¡hasta que se le murió!
Las aseveraciones de ahora senador de la República son de peso. Que la presidencia de la República por-para tener dinero para sus programas sociales recorte y controle el gasto del IMSS; que la Oficial Mayor de Hacienda, Raquel Buenrostro, tenga injerencia en la administración – y quiera designar a los delegados y administradores estatales -, no únicamente del IMSS, sino de todas las Secretarías y se vaya a operar una única oficina de adquisiciones, sobre todo para el sector salud, será muy crítico – ante las acusaciones mañaneras del AMLO – sobre corrupción en el sector salud, ya le contestó el ex secretario Narro Robles, mas ni así dejó de estigmatizar y de escudarse – yo tengo otros datos -; curiosamente ante las naturales reacciones los bloqueados recursos – dinero, plazas y autorizaciones – fluyeron como manantial. Germán Martínez Cázares se tardó en renunciar.
Que la cúpula de MoReNa en el poder Federal recuerde, que, aunque controle+manipule la información Federal, con la salud no se juega (ni con los servicios educativos, ni con…) y pueden debilitar y hacer+ineficiente al IMSS, como lo augura Germán Martínez Cázares.
Para terminar la quincena, la aceptación de la renuncia de Josefa Domínguez Blanco Ortiz Mena, a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, a pesar de apellidos de prosapia política, antes se tardó, mas, desde mi percepción, no fue porque hubiera hablado a un amigo directivo de Aeroméxico para pedir el favor de que la aeronave, ya en vuelo, regresara por ella. No. Ella, Josefa González Blanco Ortiz-Mena debía pagar por la ineptitud+ineficacia+incompetencia de Claudia Sheinbaum, Jefa de Gobierno – reina de AMLO en el tablero político de la Cd. de México – ante la aguda y repetida contingencia ambiental en la ciudad capital, que gracias al control+manipulación de la información-comunicación más inicio de las lluvias, no tronó.
Y si le agregamos la falta de autorizaciones de=para ejercer el presupuesto, movimientos de personal y adquisiciones… ¡Antes se tardó!.